Día Mundial contra el Ruido: El ronquido

Día Mundial contra el Ruido
Martes 24 de Abril de 2012

Se calcula que un 20% de la población española, más de 9 millones de personas, conviven con niveles de ruido que sobrepasan los niveles considerados adecuados para la salud humana. Y casi 20 millones podrían estar sometidos a índices menores, pero que también pueden causar molestias en nuestra salud si estamos expuestos durante largos períodos de tiempo.

Estos son algunos de los datos que recoge el estudio “Ruido y Salud” elaborado por el “Observatorio Salud y Medio Ambiente DKV Seguros-GAES” con la colaboración de la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES). Se trata de la recopilación más completa realizada hasta la fecha sobre cuál es el grado de exposición a la contaminación acústica de la población y cómo afecta a la salud de las personas.

El coordinador del estudio “Ruido y Salud” Jesús de Osa en compañía del director de ECODES, Víctor Viñuales, ha presentado hoy en Madrid los datos recogidos que muestran como la contaminación acústica se ha convertido en uno de los principales problemas medio ambientales de nuestro país. El estudio señala la relación directa que puede tener con la aparición o el aumento de determinados problemas de salud. Estar rodeados de ruido excesivo puede provocar desde problemas de audición, un incremento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, insomnio, problemas psicológicos o un desarrollo cognitivo más lento en niños.

El ruido es una realidad que nos afecta de diferente forma dependiendo del grado en que estemos expuestos o de su intensidad, y que puede alterar nuestro bienestar en diferentes facetas de nuestra vida, en casa, en el trabajo, en la escuela, en la calle o en nuestro tiempo de ocio. Una problemática con una importante dimensión social que nos implica a todos, ya que somos a la vez víctimas y generadores del ruido. Así que los especialistas nos recomiendan apuntarnos a “una dieta contra el ruido” para eliminarlo de nuestras vidas.

Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido el nivel máximo de ruido soportable en 65 decibelios ponderados. Los estudios sobre la acústica del ronquido han llegado a registrar valores en roncadores habituales por encima de los 80dB. Cuando los ronquidos sobrepasan los 70 dB, llegan a producir arousals o despertares en los propios roncadores que repercuten en la calidad del sueño y secundariamente, en la salud de las personas cercanas, expuestas continuamente a estos niveles de ruido insoportable. Las circunstancias sonoras del ronquido cuentan con un atenuante que provoca que sean aún más perceptibles y molestos para los allegados del paciente ya que se producen en un entorno de silencio y calma que generalmente caracteriza al periodo nocturno. Beninati W, Harris CD, Herold DL, Shepard JW, Jr. The effect of snoring and obstructive sleep apnea on the sleep quality of bed partners.[see comment]. Mayo Clinic Proceedings. 1999;74(10):955- 8.

El ruido nos hace perder audición

Está comprobado que la exposición continuada a altos niveles de ruido tiene una relación directa con la pérdida de audición. Hasta ahora la principal causa de trastornos auditivos provocados por el ruido ha sido la exposición continuada en el entorno laboral durante 8 horas diarias a niveles que podían superar los 80dB sin utilizar las protecciones adecuadas para proteger los oídos.

Sin embargo, en los últimos años los especialistas alertan de la aparición de casos cuyo origen son otros factores, principalmente hábitos como por ejemplo el uso de reproductores de música con auriculares a volúmenes excesivamente elevados, o la exposición a altos índices de ruido en bares, discotecas o conciertos. Estos factores además de provocar un aumento de los casos, han hecho que la pérdida auditiva aparezca a edades más tempranas, ya que suelen ser hábitos más frecuentes entre personas jóvenes.

Así según diversos estudios entre un 5 y un 10% de las personas que suelen escuchar música con auriculares pueden adelantar la aparición de problemas auditivos 20 años, manifestándose los trastornos típicos de personas de 60 años ya a los 40 años.

El ruido nos pone cardíacos

Quién quiera cuidar su corazón debe protegerse del ruido. Existen evidencias científicas que apuntan una relación directa entre la exposición frecuente al ruido, por ejemplo del tráfico, y un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como hipertensión, angina de pecho o infarto de miocardio.

Uno de los datos extraídos del estudio, refleja que en zonas ruidosas por cada decibelio que supera el umbral de los 65dB, aumentan los ingresos hospitalarios un 5,3%, especialmente por causas cardiovasculares. Y es que a partir de estos niveles de ruidos nuestro organismo responde activando las respuestas hormonales nerviosas y provocando un aumento de la tensión arterial, la frecuencia cardíaca, la vasoconstricción y la sangre se vuelve más espesa. También provoca cambios en el sistema endocrino y nervioso que afectan al sistema circulatorio y constituyen factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Recientes estudios también señalan la posible influencia del ruido con los infartos cerebrales. Los datos señalan que por cada 10dB que se incrementa el nivel de ruido por encima de los límites recomendados las posibilidades de sufrir un ictus crecen un 14% en mayores de 65 años.

El ruido nos quita el sueño

Durante la noche, la OMS marca unos niveles de ruido inferiores, sobre los 30dB, para garantizar el silencio tan necesario para el descanso. Pero en muchas ocasiones estos niveles se sobrepasan por el tráfico en las ciudades, los locales de ocio nocturno o la cercanía a un aeropuerto, o los ronquidos por ejemplo.

Si el ruido no nos deja dormir, las consecuencias para nuestra salud son evidentes. Se alteran los ciclos y la profundidad del sueño, y por tanto nuestro descanso disminuye provocando fatiga, estado de ánimo depresivo, rendimos menos y baja nuestro estado de alerta. Además, el ruido mientras dormimos altera nuestro pulso, la respiración y aumenta el movimiento corporal.

El ruido nos altera

La contaminación acústica en nuestro entorno es un factor ambiental que nos molesta y perjudica nuestro bienestar. Afecta a nuestra capacidad de atención, nos genera estrés, nerviosismo o irritabilidad.

Vivir rodeados de ruido también puede provocar trastornos del aprendizaje, de la memoria, disminuye la motivación, e incrementa la irritabilidad y la agresividad. En el trabajo y la escuela está comprobado que estar rodeados de ruido afecta a nuestro rendimiento, aumenta los errores y accidentes, perturba fuertemente la atención lectora y la resolución de problemas. Crear entornos sonoros saludables y silenciosos mejorará nuestro rendimiento para aprender más y rendir mejor.

¿Cómo podemos evitar el ruido?

La contaminación acústica es un problema que podemos mejorar entre todos si cada uno de nosotros aportamos nuestro granito de arena y contribuimos a reducir el ruido que nos rodea. Si cambiamos simplemente algunos hábitos, nuestra salud en general lo agradecerá y podremos gozar de un entorno más silencioso.

Algunas medidas son tan sencillas como no elevar en exceso el volumen cuando usemos reproductores de música, cuando veamos la televisión o escuchemos la radio. Evitar las actividades de ocio con un alto nivel de ruido como conciertos o discotecas, o si debemos ir, utilizar siempre protecciones adecuadas y no colocarse cerca de los altavoces. Es importante respetar las horas de descanso e intentar conducir de forma eficiente, sin acelerones bruscos, ni frenazos y evitando tocar el claxon. Caminar, ir en bici o utilizar el transporte público contribuirá a disminuir el tráfico y reducir así el ruido en las ciudades.

Tratar los ronquidos es simple con los dispositivos de avance mandibular tal y como recomienda la Sociedad Americana del Sueño

GAES se dedica a proporcionar soluciones auditivas a las personas con problemas de audición, desde que fue fundada en 1949, en Barcelona. Además de la producción propia de la marca Microson, distribuye productos de las mejores firmas mundiales, como Starkey y Siemens. Sus centros auditivos disponen de una avanzada tecnología y técnicos especialistas para detectar un posible trastorno auditivo y adaptar la ayuda auditiva más apropiada en cada caso.

Actualmente, GAES dispone de una red de 550 centros auditivos, de los cuales más de 500 están en España y, el resto distribuidos en Portugal, Chile, Argentina y Turquía.

Acerca de lironronquido

Odontólogo 1989 Especialista en Ortodoncia 1991 Doctor en Odontología Universidad Complutense Madrid 2003 Profesor de Ortodoncia Departamento de Odontología Facultad de Ciencias de la Salud Universidad Europea de Madrid 1998-2007. Miembro Fundador de la AMADE Asociación de Malformaciones Dentofaciales Miembro de la Sociedad Española de Ortodoncia, Sociedad Europea de Ortodoncia, Sociedad Iberoamericana de Ortodoncia, American Asociation of Orthodontists, World Federation of Orthodontists. Especialista en Trastornos Respiratorios del Sueño, Tratamiento con DAM Dispositivos de Avance Mandibular. Ortodoncista experto en Dispositivos de Avance Mandibular del Instituto de Investigaciones del Sueño. Ortodoncista del Programa de Medicina del Sueño, Servicio de Neurología, Hospital Ruber Internacional. Miembro de la Sociedad Española del Sueño SES, Sociedad Española de Medicina General y de Familia SEMERGEN y Sociedad Española de Medicina Dental del Sueño. Miembro de la European Sleep Society y American Sleep Association.
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