La Universidad de Pennsylvania realiza un estudio sobre la efectividad de la SIESTA

 

 

Mollicone, D.J., Van Dongen, H., Dinges, D.F.: Optimizing sleep/wake schedules in space: Sleep during chronic nocturnal sleep restriction with and without diurnal naps. Acta Astronautica, 60:354-361, 2007.

Estudio de la Universidad de Pennsylvania

El viaje espacial es un trabajo sin dormir.

A pesar de las recomendaciones de la NASA que los astronautas duerman 8 horas al día, por lo general no lo hacen. Vistas y sonidos desconocidos, el estrés de conducir un poderoso cohete, la falta de un ciclo normal día-noche – todas estas cosas tienden a mantener a los viajeros espaciales despierto. Los estudios demuestran que los astronautas típicamente duermen de 0,5 a 2,5 horas menos de lo que hacen en la Tierra.

¿Podría usted dormir así?

A pesar de que muchos astronautas informan sentirse plenamente descansados ​​tras sólo seis horas de sueño, el hecho es que el insomnio puede causar irritabilidad, olvidos y fatiga – ninguno de los cuales los astronautas necesitan para hacer frente a cuando pilotaba complicadas naves que se lanzan a través del espacio a decenas de miles de millas por hora.

La solución parece simple: Tomar una siesta.

Pero las siestas son una espada de doble filo. A veces una siesta puede dejarle sintiéndose incluso más adormilado que antes. Si su cuerpo entra en un sueño profundo, tratando de despertar después de sólo una hora o así puede ser muy desagradable, y puede permanecer adormilado durante algún tiempo después. Esto se llama “inercia del sueño”.

¿Por qué a veces las siestas contraproducente?

Los investigadores saben las causas físicas de la inercia del sueño, las distintas fases del sueño (Fase I, Fase II, Sueño REM), por esto la siesta debe ser menor de 30 minutos ya que si se prolonga este tiempo se entra en fases más profundas y el despertar rompe esta fase. Esto ayuda a los médicos a prescribir siestas del momento y duración de la somnolencia en las personas en profesiones de alto riesgo.

Ayudar a los astronautas a dormir la siesta fue el objetivo de una reciente serie de experimentos financiados por la NASA en cooperación con el National Space Biomedical Research Institute. En esos experimentos, dirigidos por David Dinges, profesor de la Escuela Universitaria de Medicina de Pennsylvania, 91 voluntarios pasaron 10 días viviendo en uno de los 18 diferentes programas de sueño, todo ello en un entorno de laboratorio. Los programas de sueño combinaron varias cantidades de “sueño fijo”, que van desde 4 a 8 horas de duración, con siestas diarias de 0 a 2,5 horas.

Para medir la efectividad de las siestas, los científicos dieron a los voluntarios una batería de pruebas para sondear la memoria, atención, tiempo de respuesta, y otras habilidades cognitivas a lo largo del experimento. También midieron las cosas como los niveles de temperatura corporal y de la hormona en la sangre y la saliva, los cuales fluctúan en un ciclo diario natural conocido como una persona “reloj biológico”.
En general, se encuentran, las siestas más largas eran mejores. No hay sorpresa.Pero también encontraron que algunas funciones cognitivas se beneficiaban más de la siesta que otras:
El rendimiento de la memoria de trabajo se benefició de las siestas,  la vigilancia y la alerta básica se beneficiaron algo menos.

La memoria de trabajo consiste en centrar la atención en una tarea mientras se llevan otras tareas en la memoria … y es una habilidad fundamental crítica a la realización de complejos de trabajo [como pilotar una nave espacial]. Una mala memoria de trabajo podría dar lugar a errores.

Para la vigilancia y alerta, que implican la capacidad de mantener la atención sostenida y darse cuenta de detalles importantes, encontraron que la cantidad total de sueño durante 24 horas sigue siendo el factor más importante.

Otro hallazgo interesante fue que las siestas no funcionó tan bien para los voluntarios en un horario nocturno. Los programas de sueño para algunos de los temas Dinges se volcó, por lo que ancla el sueño tuvo lugar cuando el cuerpo pensó que era de día.La siesta, a continuación, cayó en medio de la noche biológica. Esta simulación de lo que podría suceder cuando el reloj biológico de un astronauta no está sincronizado con el calendario de la misión.

Estos voluntarios fuera de sincronización, lo pasan muy mal al despertarse de la siesta, y la somnolencia de la inercia del sueño duró hasta una hora. En algunos la inercia del sueño se produjo después de las siestas en un horario normal, pero la inercia después de una siesta durante la noche era mucho más grave.

El objetivo final es vincular todos estos datos juntos en un modelo matemático de las siestas. Este tipo de modelo, escrito como un programa de ordenador, podría prescribir siestas efectivas compatibles con las exigencias de programación de una misión. No sólo los astronautas se beneficiarían de ese programa, sino también los médicos, pilotos, bomberos … la lista continúa.

El médico Pedro Mayoral, experto en transtornos del sueño, enumeró a Efe las “bondades” de este “producto” que “se reconoce como un bien español, que a veces ha sido mal valorado y que ahora resulta que lo estamos exportando a todo el mundo”.

Mayoral, junto con un grupo de investigadores, creó un dispositivo bautizado con el nombre de “Lirón”, una férula que se introduce en la boca y mejora la respiración nocturna, ayudando a solventar problemas del sueño como la apnea y los ronquidos.

Estas interrupciones de la respiración, según este especialista, miembro de la sociedad española y de la europea del sueño, rompen los ciclos de estas “cabezaditas” que mejoran no sólo físicamente a las personas, sino también mentalmente, como lo ha constatado hace unos meses la NASA.

http://www.liron.es

http://www.med.upenn.edu/uep/faculty_dinges.html

Acerca de lironronquido

Odontólogo 1989 Especialista en Ortodoncia 1991 Doctor en Odontología Universidad Complutense Madrid 2003 Profesor de Ortodoncia Departamento de Odontología Facultad de Ciencias de la Salud Universidad Europea de Madrid 1998-2007. Miembro Fundador de la AMADE Asociación de Malformaciones Dentofaciales Miembro de la Sociedad Española de Ortodoncia, Sociedad Europea de Ortodoncia, Sociedad Iberoamericana de Ortodoncia, American Asociation of Orthodontists, World Federation of Orthodontists. Especialista en Trastornos Respiratorios del Sueño, Tratamiento con DAM Dispositivos de Avance Mandibular. Ortodoncista experto en Dispositivos de Avance Mandibular del Instituto de Investigaciones del Sueño. Ortodoncista del Programa de Medicina del Sueño, Servicio de Neurología, Hospital Ruber Internacional. Miembro de la Sociedad Española del Sueño SES, Sociedad Española de Medicina General y de Familia SEMERGEN y Sociedad Española de Medicina Dental del Sueño. Miembro de la European Sleep Society y American Sleep Association.
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